Corrían los años 70 cuando surgió la idea de montar un bar cerca de Cocorico que en aquellos tiempos era una de las mejores discotecas del norte de España. Entonces, Joaquín Torrents Ribó y Encarna Pardo, mis padres, decidieron junto con mi hermana, mi cuñado y un servidor, que apenas contaba 17 años, emprender un viaje en el cual llevo envuelto treinta y muchos años.
Ya os podéis imaginar todos los cambios que este negocio ha ido teniendo hasta llegar al día de hoy donde ya os encontráis con la tercera generación: Joaquim (hijo), Anna (hija) y Geno, siempre al mando de todo este tinglado, hacen que el Zurich vaya siempre capitaneado como se merece.
Negocio, como podéis ver, de marcado carácter familiar en el que tratamos desde el primer día que todo el que entre a formar parte de él se vea involucrados en esta filosofía, la que tratamos que nuestros clientes vean, sientan y compartan.
Así navegamos todos juntos en este viaje que esperemos dure muchos años más.